Esto no es un examen.
No mide tu inteligencia ni tu valor, ni determina si eres bueno o malo con el dinero. Solo intenta construir una fotografía útil de tu situación actual.
¿Qué estás analizando?
Elige la unidad y el período que harán que tus números tengan sentido.
¿Cuánto dinero entra realmente?
Agrega tus fuentes de ingreso habituales y variables. No incluyas préstamos ni transferencias entre tus propias cuentas.
¿Cuánto exige mantener tu vida actual?
No necesitas registrar cada compra. Puedes trabajar con grandes categorías y estimaciones razonables.
Fijo no significa necesariamente necesario. Una suscripción puede ser fija y prescindible; la alimentación puede variar y seguir siendo esencial.
¿Qué gastos aparecen de vez en cuando?
Incluye seguros, mantenimiento, matrículas, reparaciones, regalos, impuestos o renovaciones.
¿Qué deudas y obligaciones tienes?
No necesitas conocer todos los datos para continuar. “Por confirmar” no significa cero.
¿Cuánto dinero tienes realmente disponible?
Incluye efectivo, dinero en cuentas bancarias, billeteras digitales y ahorros líquidos a los que puedas acceder hoy. Si una parte ya tiene un destino específico, regístrala después como dinero comprometido o reservado. Ejemplo: si tienes $1.000 en tu cuenta y $500 en una cuenta de ahorro que puedes retirar hoy, tienes $1.500 accesibles. Si $400 están reservados para el alquiler, los registrarás después como compromiso.
¿Cuánto de este dinero ya tiene un destino?
¿Llegas bien al próximo cobro?
A veces el problema no es solo cuánto entra y sale, sino cuándo ocurre.
¿Qué necesitas pagar o utilizar antes de esa fecha?
Comprobemos si los números cuentan toda la historia
Según los datos que ingresaste, este es el resumen preliminar.
¿Esto se parece a lo que realmente ocurre con tu dinero?
¿Hay algo importante que todavía no sabes?
Tu fotografía financiera
Este es tu punto de partida para decidir qué trabajar primero.
Antes de avanzar, necesitabas saber dónde estás parado. Ahora tienes una base real para decidir qué trabajar después.
Mi próximo paso será…
AHORA, LLEVA TU DIAGNÓSTICO A LA ACCIÓN
MI PLAN FINANCIERO DE 30 DÍASYa sabes qué está pasando con tu dinero, qué deberías atender primero y cuál será tu próxima acción.
Ahora utiliza Mi Plan Financiero de 30 Días para trabajar sobre esa prioridad, seguir tu progreso y revisar qué cambió al finalizar el período.